Estevia: proceso de producción

    La stevia es una planta perenne de hojas delicadas que crece mejor en ambientes con mucha luz solar, temperaturas cálidas y lluvia abundante. Se cultiva mediante métodos de fitomejoramiento convencionales y naturales, tales como la polinización cruzada y otros procesos no modificados genéticamente.

    Después de cosechar las hojas de stevia, éstas se secan y posteriormente pasan por un proceso de purificación que implica extracción, filtración y deshidratación (secado por pulverización) que cumple con las normas reguladoras actuales.
    Para llegar a convertir la planta en extracto de stevia para su consumo se requiere del siguiente proceso:
    Triturado de las hojas en una trituradora industrial.

    Extracción del esteviósido en marmitas de vapor a una temperatura aproximada de 60º C.
    Tras la extracción se sigue un proceso de pretratamiento con filtros, con el objetivo de retener las partículas de mayor tamaño, que son las que pueden saturar las membranas que se utilizaran posteriormente. Se utilizan filtros de diferentes tamaños, desde 20 micras a 1 micra, así como carbón activado.

    La siguiente etapa es el proceso de microfiltración y se lleva a cabo para eliminar algunos pigmentos y sustancias de alto peso molecular mediante membranas de ultrafiltración. Este proceso permite obtener un 20% de concentrado y un 80% de diluido. La membrana retiene el concentrado obtenido, que vuelve a ser mezclado con agua y sometido nuevamente al proceso para asegurar una extracción óptima de los edulcorantes.

    Por su parte, el diluido pasa a un nuevo proceso mediante membranas de nanofiltración que repite el mismo proceso y obtiene los mismos resultados que la anterior etapa. Se obtiene un concentrado del 20%, que se vuelve a mezclar con agua para ser sometido por segunda vez al proceso, y un 80% de diluido que es enviado al siguiente proceso de extracción.

    Finalmente, el concentrado de edulcorante que hemos ido obteniendo en las diferentes etapas es sometido a un proceso de cristalización mediante evaporadores al vacío. El objetivo es evaporar el agua y obtener una sustancia sobresaturada que facilite la formación de los cristales.

    Para acabar se aplica un proceso de secado a los cristales que reduzca la humedad a un 2% mediante una corriente de aire caliente.
    En este punto ya tenemos el concentrado de stevia listo para producir nuestras líneas de Stevia líquida.

    En nuestras instalaciones disponemos de una sala de producción denominada limpia o de ambiente controlado, con ventilación positiva, desinfección mediante luces germicidas y rayos ultravioleta, para garantizar la elaboración de un producto que cumpla con todos los estándares de calidad exigibles y necesarios para asegurar la vida útil del producto.

    Para obtener nuestro edulcorante líquido, diluimos el extracto puro de Stevia en agua obtenida a partir de un equipo especial de purificación y procedemos a su envasado tanto en botes como en nuestro sistema patentado de monodosis líquidas.
    Es importante mencionar que la Stevia pura es muy volátil y su extracto, es de 100 a 300 veces más dulce que el azúcar; por lo que el principal hándicap a la hora de envasarla en sobres es que no es posible utilizarla sin agregarle un excipiente u otro endulzante, ya que se necesita una cantidad ínfima de Stevia para endulzar una bebida. Es por ello por lo que los productores y envasadores de Stevia en monodosis las hacen empleando cantidades reducidas de  Stevia  junto con otros edulcorantes que nada tienen que ver con este endulzante totalmente natural; lo que representa un engaño para el consumidor final.

    Nuestro formato patentado monodosis líquidas es el único sistema que hay en el mercado para que el cliente pueda consumir monodosis de Stevia sin añadidos químicos.

     

    STEVIA ECOSALUD, S.L. - B70548136


    Produce iLatina